Pan Rustico de Calsots

Pan Rústico de Calçots

Hello World!

Ya os conté que habíamos estado de Calçotada con nuestros amigos de calsots.com. Pues bien, entre calçot y calçot, y entre risa y risa, salió la idea de preparar alguna receta que llevara calçots ¡Eso está hecho! Yo siempre la primera para todo  (si no sabes que son los calçots mira aquí) Pero tenía que ser algo especial, la ocasión se lo merecía… Estuve varios días dándole vueltas y vueltas, hasta que pensé en un pan, pero ¿un pan sin gluten con calçots? ¿Por qué no? Busqué entre las recetas de panes que ya he publicado, pero quería una textura especial, algo más rústico, pero que fuera bien con el sabor ahumado de los calçots y me acordé de la tapioca. La tapioca es neutra de sabor y se utiliza para dar textura a las masas. Así que un poco de aquí y un poco de allá y el resultado fue este suculento y celestial Pan Rústico de Calçots 

Pan Rustico de Calsots

Ingredientes:

  • 200 g de almendra molida
  • 100 g de Tapioca
  • 150 g de calçots, ya limpios. Entre 15 y 20 calçots, según tamaño
  • 3 huevos
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 cucharada sopera de Aceite de Oliva Virgen Extra
  • 1 cucharadita de sal marina
  • Pimienta negra recién molida, al gusto

 Modo de Preparación:

  1. En un bol batir bien los huevos.
  2. Añadir la cucharadita de sal y la pimienta al gusto.
  3. Añadir también la cucharada de Aceite de Oliva y remover.
  4. Trocear los calçots no demasiado pequeños, para que los podamos encontrar entre el pan.
  5. Añadir los calçots troceados a la mezcla de los huevos y remover bien.Pan Rustico de Calsots
  6. Agregar la almendra, la tapioca y el bicarbonato a la mezcla de huevos y calçots.
  7. Remover bien con un tenedor o cuchara y terminar de mezclar con las manos dando forma a la masa.
  8. Dejar reposar una hora aproximadamente.
  9. Calentar el horno a 175ºC.
  10. Introducir el pan en el horno y dejar cocer unos 55 minutos. Hasta que veáis que está cocido. Yo fui pinchando con un palillo largo hasta que vi que salía limpio y el pan estaba dorado.
  11. Sacar del horno y dejar enfriar.

Francamente, no fui capaz de dejarlo enfriar. El olor era tan sumamente apetitoso que no me pude resistir a comer una puntita. Exquisito, de verdad. Qué pena que no se pueda escribir el olor que hacía. No era necesario abrir el horno, toda la cocina estaba envuelta de una fragancia que te arrastraba, como si el horno te dijera –ven, estoy aquí, ¡cómeme! Hipnótico, en serio.

Pan Rustico de Calsots

Os invito a que lo hagáis y compartáis todas estas sensaciones. Seguro que os gustará tanto como a mí.

EAT HEALTHY AND ENJOY!

COME SALUDABLE Y DISFRUTA!

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